A pesar de sus modestas dimensiones, Lobos conserva muestras peculiares y prácticamente intactas de los ecosistemas de la franja litoral del archipiélago canario, severamente menguadas en las islas mayores a causa de la expansión urbanística: un soporte físico originado por la aparición de episodios volcánicos, fácilmente reconocibles a causa del óptimo estado que muestran los materiales emitidos y las formas del relieve que originaron; una flora adaptada a la severa aridez, y que aún así dibuja matices paisajísticos llamativos, y una nutrida fauna ornitológica que coloniza la isla al amparo de la tranquilidad que aún conserva. Todos estos factores articulan un patrimonio natural de elevada calidad ambiental. La isla muestra, además, bellos paisajes; conserva un relevante patrimonio etnográfico y, a pesar de haberse mantenido prácticamente deshabitada, guarda la memoria de una fértil historia que la convierten en un escenario de notable atractivo. La proximidad del islote a uno de los centros turísticos más importantes del archipiélago ha provocado que en la última década el flujo de visitas se haya incrementado notablemente. A pesar de la reciente intervención que el Cabildo Insular viene realizando a través de la señalización de los senderos, y de la información que proporciona el pequeño centro de visitantes emplazado en El Puertito, los paneles que salpican los caminos y el pequeño tríptico que se distribuye en la oficina de información están lejos de satisfacer del todo la curiosidad de los visitantes que pretendan, aunque sea por un día, romper el cada vez más estrecho corsé de la tradicional oferta del binomio sol y playas. 40 páginas (en cada edición por idiomas). | Guía turística de la Isla de Lobos. Antonio Domínguez Medina, Claudio Moreno Medina y Orlando Torres Sánchez. 40 páginas Precio. 10,00 € |